
Existe una leyenda que dice: Llegaron los frailes Agustinos por el año de 1525, con la intención de catolizar a los nativos que vivían en cuevas y lugares cercanos. Se acamparon en un barrio que llamaron San Nicolás y traían consigo una imagen de San José de aproximadamente 1 metro de altura con la que, en forma de peregrinaciones, llegaban a otros rumbos con el objetivo de recolectar limosnas y del mismo modo doctrinar a los nativos.
Todos los años hacían lo mismo, hasta que un día regresando de una peregrinación, descansaron en las sombras de un ahuehuete, al querer seguís su camino, no pudieron levantar la imagen por que se había puesto muy pesada y por qué empezaron unos ventarrones y remolinos que impidieron que se llevaran a San José; uno de los frailes muy enojado le dio una cachetada a la imagen, por eso es que tiene la cara ligeramente inclinada hacia la izquierda.
Los frailes dieron aviso al pueblo más cercano y la gente llego a levantar un templo para San José y alrededor de él construyeron sus viviendas. Así comenzó a poblarse lo que ahora es Huitziltepec. Los mismos Agustinos ayudaron a la gente para que se quedara y construyeron un pozo de agua para ellos y para la misma población que ya se estaba habituando en ese lugar.
Actualmente, este pozo sigue abasteciendo de agua a la comunidad, tiene casi 300 años de existencia y es uno de los de mayor capacidad de los de su alrededor
FUENTE: PERIODICO "ASI SOMOS" AÑO9-30 DE OCTUBRE DE 1999-NUMERO 195

